domingo, 28 de abril de 2013

Mis sombras y tu luz

Siempre he pensado que "Mis sombras y tu luz" y "La luz en la oscuridad" se parecen mucho. Es como si un poema siguiera a otro, como si se complementaran... El tono quizá es distinto; este segundo poema, a pesar de lo que pueda parecer, siempre me ha parecido más "silencioso" en los sentimientos que expresa, pero también más íntimo y hasta más romántico. Porque el primero tiene como un tinte de desesperación, de querer escapar de una situación aferrándose a la única cosas segura que existe en ese momento -que es la otra persona-. Pero éste segundo poema es algo más equilibrado: es la aceptación de una realidad y de una forma de ser que aparece con esa otra persona. No es una búsqueda desesperada de una salvación que parecía imposible. 

Pero, por otra parte, el trozo en prosa que acompaña a "La luz en la oscuridad" sí es mucho mejor que "Mis sombras y tu luz". Aporta la calidez y la tranquilidad que le falta al primer poema en sí, y hasta los supera a ambos...




Mis sombras y tu luz

Cuando te recuerdo
se van mis tormentos.

Me he dado cuenta,
que se desencadena una tormenta:
mis oscuros pensamientos se alejan
porque tu sonrisa los ahuyenta;
mi profunda nostalgia se disipa
porque tu alegría la atemoriza.

Ahí estás tú,
compensando mis sombras con tu luz.

Es natural ser una persona mejor
estando tú compensando lo peor.
No existe ninguna dificultad,
no existe ninguna oscuridad,
que empañe nuestra felicidad.

Cuando me ahogo en un malestar silencioso,
cuando mi enojo es un huracán tenebroso:

ahí estás tú,
compensando mis sombras con tu luz.



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