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Mostrando entradas de julio, 2012

Atascado

Escribir las siglas de su nombre. Sentirte entumecida por dentro. La música suena por los altavoces, más alta de lo que debería. Hace un momento me conmovía. Ahora no estoy tan segura.


Miro, pero no veo.

Un telo de irrealidad cuelga de mis ojos, y hasta lo cotidiano se siente, hasta cierto punto, extraño.

La voz es clara, joven. Destila fuerza y convicción. Va cambiando con la letra. Y tiene un dejo de desesperación, de resignación, de autodesprecio, de automarginación.

O tal vez son mis propios sentimientos los que oigo.

Vuelve a cantar. Me gusta como lo hace. Me gusta su voz.


No le he dicho a nadie que me obsesiona no poder acordarme de cómo sonaba su voz. De la forma en la que hablaba. Recordar cómo era; su rostro; su porte; lo que se sentía al ser el tan alto, irguiéndose por encima de cualquiera... es fácil.

Es su voz. Es su voz la que se me escapa, la que me elude, la que a veces me cuesta recordar. Son sólo instantes de duda. Luego la recuerdo. Casi la escucho de nuevo.

Pero me a…

Tres pequeños microrrelatos

Éstos son tres pequeños microrrelatos que se me ocurrieron el otro día mientras estaba en Twitter (tweet1, tweet2, tweet3). Que me viniera la inspiración para ellos fue gracias a los increíbles tuits de Los Cuervos. Si no conocéis esta cuenta que rezuma literatura por los cuatro costados, os invito a que le echéis un vistazo. Por cierto, también tienen web.

Búsqueda de lo que ya tienes pero no ves que tienes
Se fue, buscando la felicidad que creía no tener...

Y cuando volvió, ella salía por la puerta de su casa.

Y no miró atrás.


Huellas solitarias en la arena dorada
Dijo que no iba a llorar. Y no lo hizo.

Todavía pueden verse los restos de su corazón roto por el camino por el que se marchó.


Tardes sencillas pero sublimes 
Entró, sigilosa, con ojos chispeantes de misterios.

Y en poco tiempo se apropió del sillón de al lado del fuego, y de mi sonrisa.

Unknown I

Después de publicar la entrada anterior, me pregunté por qué la había llamado así, Unknown II. Dos. ¿Por qué dos? Busqué, y no había un uno, una entrada que fuera Unknown I. Aún me cuadraba menos esto, así que busqué en mi ordenador, entre los archivos desperdigados de relatos y demás cosas que pululan por las profundidades de mi disco duro. Y, efectivamente, había, hay, un Unknown I.

Mis subconsciente es más listo y recuerda más cosas que mi parte consciente, por lo visto.

Lo que os pongo aquí son tuits, igual que la entrada siguiente a ésta: Tres pequeños microrrelatos. Para después... os prometo una entrada más larga. Y que no sean tuits =D Pero últimamente parece que me viene más la inspiración mientras estoy en Twitter, que fuera de él. El pajarito tiene algo con mis musas.


Añoro el sabor de tus labios; el perderme en tus ojos; el sentir tus abrazos.
Añoro sentirte durmiendo a mi lado.
Añoro lo que nunca he tenido.Tweet aquí

Unknown II

Imagen
Fue a llorar, pero no tenía lágrimas.

Llegaron las lágrimas, y no quiso llorar.



Creyó que se había ido, pero el agujero que había en su corazón seguía igual de profundo.




Bésame

Imagen
Bésame, porque esta vez, necesito saber. Bésame, para ver si tu corazón late al son del mío; bésame, porque no me atrevo a cruzar este río. De nuevo.

Bésame,  para que pueda recordar lo que una vez fue. Bésame,  para demostrar que una farsa no fue lo que sentimos ayer.

Bésame, sin más, bésame...