lunes, 20 de febrero de 2012

Madurar


Y hoy he echado a volar
aunque tú no estés aquí ya
para darme ánimos y luchar...


Y no he perdido la esperanza
-aunque corrompida por la duda malsana-
de algún día poderte encontrar
de nuevo,
y mi corazón (así) curar. 
 

Y ya no puedo más,
pensar en ti, sin mis sentimientos no aflorar...
Y aunque digan que estoy loca por amar
a alguien que ni siquiera ahora aquí está.
Yo defiendo que ya no puedo más callar.


¿Has intentado el corazón sepultar
bajo mentiras de tanta irrealidad
que sólo consiguen a tu alma marchitar?
Pues entonces seguramente sabrás
cómo se puede morir sin llorar;
en silencio, en la oscuridad
de la noche en la que, sin la luna asomar,
no se puede contra las tinieblas batallar...


Tragada por las sombras que habitar
en este mundo pueden,
y no habiendo sabido de ellas escapar,
no supe más
que embarcarme en un remontar.


Miedos, dudas, inseguridad...
la mayor parte ya quedaron atrás.
Déjame ahora poderte hallar,
no pongamos más trabas a nuestro caminar...
 
 
 

No hay comentarios :

Publicar un comentario