martes, 5 de julio de 2011

Citando a...

Andrzej Sapkowski

Añado también que hubo personas que me acusaron y se permitieron lanzarme pullas y todo a causa de que en "La tarde dorada" relleno el texto con numerosas y densas frases hechas de no más y no menos que cinco lenguas extranjeras, incluyendo en ellas las lenguas muertas. Algunos de ellos, con salvaje Schadenfreude, se dieron cuenta de esta cuestión después de la publicación de la famosa y curiosa ley "De la defensa del idioma polaco". Yo, por mi parte, me permito opinar que las personas que no saben lenguas extranjeras son deficientes mentales e imbéciles dignos de lástima y que con leyes debiera perseguirse no a aquellos letreros que contengan palabras como «Café», «Sex shop» o «Irish pub» sino a aquéllos en los que se escriben cosas como «erramientas», «arreglos en el ato» o «serbisios de montage». Puesto que estos segundos, tan comunes, son crímenes, mientras que los primeros son claros e inteligibles para todos, excepto, por supuesto, para gente aquejada de imbecilidad.

 Andrzej Sapkowski en el prólogo a su relato "La tarde dorada", en la edición en papel del libro recopilatorio de relatos cortos de este mismo autor titulado "Camino sin retorno". (Editorial Bibliópolis, edición de 2007. Página 166.)



Nota: Schadenfreude es, en alemán, júbilo, según Google Translate.

Hay que tener en cuenta que las citas que vaya exponiendo aquí lo hago por simple afán de darlas a conocer y compartirlas con cualquiera que quiera leerlas, y que por ello no hay que entender que esté de acuerdo siempre con la opinión de la persona citada.

Sin embargo, en este caso sí que comparto —en parte— la opinión de Sapkowski. No, no quiero que hagan una ley para perseguir las faltas garrafales de ortografía (nadie está libre de cometerlas por muy culto o todo lo que se quiera que se sea) o que se persiga a las personas con falta de cultura y formación. Ni mucho menos. Pero sí es cierto que a veces se llega a extremos ridículos —y, a veces, escalofriantes— de extremismo en el afán por defender el uso de una lengua, cuando, creo, que cada uno es totalmente libre de elegir —y debe seguir siéndolo— la lengua en la que quiere expresarse y comunicarse con los demás. Y que usar varios idiomas, no tiene, ni debe, que ser un problema para los demás, siempre que todo el mundo pueda entenderse. De hecho, creo que usar varios idiomas es algo que siempre debe alentarse y que en ningún caso tiene por qué ser la causa de conflictos. Los idiomas no son más que el vehículo con el que nos comunicamos. Lo importante no es cómo decimos algo, sino lo que decimos.

1 comentario :

  1. Totalmente de acuerdo en ese aspecto. Las lenguas son vehículos de transmisión de la cultura, y cuanto más se maneje, mejor. Una vez leí que "cada idioma es una visión distinta de la realidad" y realmente es así. Cada idioma ha acompañado a un pueblo durante su evolución, recogiendo los sucesos que le acaecían, registrando descubrimientos, olvidando lo innecesario. Ceñirse a un único idioma es tener una mente muy estrecha de miras.
    También estoy de acuerdo con que se debería proteger el lenguaje. No hace falta llegar a extremas de penas carcelarias (con una buena multa me bastaría) pero sí que estoy cansado de ver como mi hermana, mis amigos, mis compañeros de clase le pegan una patada al diccionario y se quedan tan anchos. Quien no es capaz de hablar (o escribir) bien en su propia lengua no es más que un ignorante, y ya es hora de decirlo.

    PD: Espero no haber metido yo la gamba con alguna falta, pero es el riesgo que todos corremos al escribir.

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